viernes, 21 de enero de 2011

Hojas en blanco

Y dime ¿qué puedo hacer cuando llegue ese día -que se acerca por momentos- en el que piense en ti y no haya dolor, ni añoranza, ni tristeza?

Seamos honestos, siento miedo a ese día. Porqué me habré demostrado que todo lo que pensaba, todo lo que te dije, todo lo luchado... tenía caducidad -y la fecha la pusiste sin avisar-

¿Qué pasará cuando vea con mis propios ojos que el mundo tenía razón y que olvidarte era posible?

Tantas incógnitas y solo me preocupa una: ¿qué escribiré cuando ese día llegue? Si lo que llenan mis blocs de notas son nuestros recuerdos y tu nostalgia, tengo miedo que cuando todo eso desaparezca mis hojas se queden en blanco.

Quizás debería quitar ya las vendas a este corazón y ver que tal están las heridas. Quizás debería volver a tenerte cerca y sentirte lejos. Quizás debería llamarte un día...





Cómo escribir cuando ya no me inspires...

3 comentarios:

Raquel Begué dijo...

Una vez leí que un escritor feliz no puede escribir. En ese momento me pareció la mayor gilipollez del mundo, pero con los años, me di cuenta de que tenia razón.
En ese momento de mi vida creía que era feliz y seguía escribiendo. Y con el tiempo me di cuenta de que no lo era.
Todos tenemos historias que contar, pero creo que los que realmente hemos amado hasta que nos ha dolido, somos los únicos que realmente podemos escribir con el sentimiento que escribes tú, que lo lees y consigues transmitirme todo lo que tu sientes.
No creo que eso lo pueda hacer cualquiera, y creo que tu, serías incapaz de escribir algo que no hayas sentido.

No voy a negar que me encantan tus entradas, que me gusta pasarme por aquí y acordarme de muchas cosas de mi vida pasada, y sentirme tan identificada contigo.
Pero me gustaría no tener todo esto, si supiera que tu eres feliz.. :).

Quizás cuando ella ya no te inspires, quizás cuando haya pasado mucho tiempo, conozcas a alguien que quizás te haga convertir esas hojas en blanco en historias preciosas.

Un beso gris :)

Convers Azules dijo...

Normalmente suelo publicar las entradas en "diferido".
Es decir, yo un día de bajón escribo, pero lo mismo pasan días hasta colgar aquí esas palabras.
Da la casualidad de que hoy, cuando he leido tu comentario, mi estado de ánimo era el mismo que el día en que escribí esta entrada.
Y en momentos así, de dudas, de melancolía, y de sensaciones raras, es cuando uno más necesita leer algo que le de aliento, algo que le diga "eh tu chaval, hay que seguir".
Y en momentos así, yo me encuentro con tus comentarios. :D

Podría agradecertelo con mil palabras, pero ya sabes, hay algo que vale más que eso:

http://img28.imageshack.us/img28/7712/dsc04944x.jpg

Un beso azul!

Raquel Begué dijo...

Jo, ahora si se que no se decir.
No sabes la ilusión tremenda que me ha echo ver esa imagen. Si, se que te parecerá una burrada, pero yo con estas cosas ya soy feliz. Voy a irme a dormir con una sonrisa de oreja a oreja, y estoy segura que me va durar unos días.
Que sepas que me la guardo, para cuando yo tenga mis dias grises. Y decirte que en ese momentos de dudas, y de melancolía, intentes sonreír un poquito, solo un poquito, aunq sea una sonrisa gris... y si no lo quieres hacer por ti, hazlo por mí :)

Mil gracias otra vez, de verdad, me dejas sin palabras. :)

Un besazo! (gris, azul y de todos los colores!)

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